La Audición

Skills: Características de las Aves

La audición es un sentido bastante importante en la vida de las aves, pues el sonido interviene en la defensa territorial, en la re­producción, en el mantenimiento de la cohesión de las bandadas durante el vuelo, etc.

El oído de las aves carece de pabellones auditivos ex­ ternos (orejas). Los penachos de plumas que presentan ciertas ra­ paces nocturnas no son orejas, sino que intervienen en el compor­ tamiento de estas aves. La cóclea es reducida, pero adquiere es­ pecial desarrollo en las rapaces nocturnas y en los psitácidos. La lágena es una región sensorial que se halla al final de la cóclea y que quizá provoque la reacción ante los sonidos graves. La columela transmite la vibración desde el tímpano al oído interno. Los sonidos que mejor perciben son los que coinciden con su propia frecuencia sonora. La capacidad para localizar el sonido está notoriamente desarrollada en las rapaces nocturnas . En éstas los oídos son asimétricos para una mejor determinación de la dirección del sonido.El Oído:

El oído está también muy desarrollado, pues gran cantidad de especies dependen de señales auditivas, cantos y llamadas, para comunicarse entre sí, conseguir sus presas, defender sus territorios y atraer a la pareja. El oído está compuesto por un tímpano y el hueso del oído medio, llamado columela, que es similar al de los reptiles

 Algunas aves tienen un sentido del oído tan fino que les permite orientarse en la oscuridad mediante el eco al igual que los murciélagos, como es característico del guácharo de Sudamérica. Otras aves nocturnas como los búhos, pueden localizar sus presas de manera muy eficiente gracias a una asimetría en la disposición de los oídos, pues el de un lado está situado en un plano ligeramente arriba de el del otro lado, así el ave puede triangular sus oídos con la presa haciéndola más fácil de localizar.

Anatomía interna del oído

Audición

1. Estructuralmente el oido de las aves es similar al de los mamíferos. Consta de tres partes: oido externo, oido medio, oido interno. Las primeras dos secciones conducen el sonido del medio ambiente hacia la coclea, la sección del oido interno inmersa en un líquido. Células con vellosidades recogen las vibraciones que se reciben en la coclea y las transforman en impulsos nerviosos que viajan por el nervio auditivo hacia los centros de la audición en el encéfalo medio.
2. El oido externo carece de la pinae, oreja típica de los mamíferos. Las aves, sin embargo, poseen las plumas auriculares que cubre la apertura al oido y están bajo control muscular permitiendo guiar los sonidos hacia el canal auditivo. En aves acuáticas existe un repliegue de piel que se cierra cuando esta se sabulle, evitando cualquier daño al oido por la presión del agua.

 

oido de las aves
El oido medio tiene un solo hueso, la columela, el cual conduce el sonido que llega a la membrana timpánica hacia el oido interno.
3. En el oido interno encontramos receptáculos cuya función es la percepción de movimiento y posición, canales semicirculares, sáculo y utrículo. Sobre las vellosidades de los receptáculos del balance en el sáculo y utrículo existe una partícula de carbonato calizo. Con la fuerza de gravedad halando esta partícula se generan impulsos nerviosos al cerebro, brindando información sobre la posición en el espacio.

4. El receptor auditivo en la coclea es el Órgano de Corti. Estos receptores consisten de células con vellosidades que descansan sobre la membrana basilar. Cuando las vibraciones de la columela llegan a la endolinfa, estas se prologan hasta llegar y activar las vellosidades en la membrana basilar y de ahí por el nervio auditivo al encéfalo medio.

5. ¿Cómo compara la capacidad auditiva de las aves con la de los humanos? La amplitud en la frecuencia de sonidos perceptibles por las aves es más reducida que en los humanos. La percepción optima de sonidos en aves fluctúa entre 1-5 khz de frecuencia. La percepción de sonidos a frecuencias más altas (ultrasonidos) y frecuencias bajas (infrasonidos) disminuyen sustancialmente en las aves. Claro está existen excepciones, particularmente en los buhos, que perciben sonidos a frecuencias más altas que los humanos.

6. Algunas aves que viven y anidan en cuevas, ej: Vencejos y Guácharos, emiten sonidos y dependen de su audición para navegar en la oscuridad. Estos sonidos no son de alta frecuencia (ultrasonidos) ya que el oido de las aves no los percibe. Estos sonidos fluctuan entre 2-10 khz, emitidos a intervalos de 1 milisegundo.